En Eukaria imaginamos una forma de habitar la tierra donde el desarrollo humano y la naturaleza no estén en conflicto, sino en cooperación.
Creemos en comunidades conscientes, integradas al paisaje, que cuidan los ecosistemas y, al mismo tiempo, cultivan vínculos humanos más simples, auténticos y sostenibles.
Nuestra visión es crear un modelo replicable de vida comunitaria en contacto profundo con la naturaleza, donde el bienestar personal, el cuidado del entorno y el respeto por los ritmos naturales sean el eje de cada decisión.
Nuestra misión es desarrollar un proyecto integral que combine un Eco-Barrio y una Reserva Natural Terapéutica, promoviendo un modelo de vida sostenible, autosuficiente y colaborativo.
Creamos espacios:
• Dónde habitar conscientemente, a través de diseñados basados en criterios propios de la naturaleza.
• De protección y regeneración ambiental, destinando gran parte del territorio a la Reserva Natural.
• De producción y auto abastecimiento, basados en prácticas respetuosas con la tierra.
• De recreación, encuentro y sanación, facilitando actividades grupales, educativas y terapéuticas en contacto directo con la naturaleza.
En Eukaria, entendemos el territorio como un organismo vivo, y acompañamos a las personas a reconectarse con la tierra, con los demás y consigo mismas.
Hay lugares que uno busca y lugares que aparecen. Eukaria fue de los que aparecen.
Era 2020, plena pandemia. Mientras el mundo se encerraba, un grupo de amigos empezó a soñar al revés: con salir, con tierra, con volver a vivir cerca de la naturaleza y a ritmo de ella. Habíamos recorrido varias fincas, incluso teníamos una reservada, cuando apareció este campo sobre el río Diamante, en La Llave, San Rafael.
Lo que nos voló la cabeza fueron sus 800 metros de costa de río. En una tierra tan seca como el Monte, el agua lo cambia todo: convoca vida, multiplica la biodiversidad, sostiene un corredor por donde se mueven aves, mamíferos y semillas. No buscábamos un campo de estas dimensiones ni en esta zona, y sin embargo resultó el lugar perfecto para lo que el proyecto quería ser.
Eukaria viene de las células eucariotas, las que tienen núcleo verdadero. Ese núcleo es para nosotros un símbolo: lo que nos une, como seres vivos, al resto de la naturaleza. No estamos afuera mirando; somos parte de la misma trama.
Desde el comienzo lo pensamos como una comunidad, con decisiones tomadas de manera horizontal, entre todos. Mauricio y Emanuel trajimos la visión inicial, y enseguida se sumaron amigos y parejas que le pusieron el cuerpo a la idea.
Antes de mover una piedra, quisimos entender dónde estábamos parados. En 2021, dos biólogos recorrieron el campo parche por parche y revelaron una biodiversidad rara para la región, con uno de los últimos núcleos activos de vizcachas de la zona. Ese estudio marcó el rumbo: el lugar no necesitaba que lo transformáramos, sino que lo cuidáramos. De ahí nació la idea de integrar una reserva al proyecto.
La primera construcción fue el Octógono, hoy casi terminado. La estructura ya está en pie; le faltan los últimos detalles.
Por Eukaria pasó mucha gente. Algunos estuvieron unos meses, otros varios años. Por las vueltas de la vida, y por lo difícil que es sostener decisiones entre muchos, hoy ya no están. A todos los honramos: cada uno dejó su huella en este campo y muchos aprendizajes en nosotros.
Hay un hilo que une a casi todos los que pasaron: lo terapéutico. De un modo u otro, este lugar siempre atrajo a personas que buscaban sanar y acompañar a sanar. Esa impronta terminó siendo el corazón del proyecto.
Hoy lideramos Eukaria dos personas, Mauricio y Emanuel, acompañados sobre todo por nuestras familias, parejas e hijos, y por amigos que más de una vez nos empujaron a no bajar los brazos.
Eukaria se presenta como una Reserva Terapéutica. Vivimos en el ruido de las ciudades, cada vez más lejos de la naturaleza, de sus ciclos y de nuestro propio cuerpo. Este lugar propone lo contrario: reconectar, regenerar, volver a casa. Caminar los senderos de Eukaria alcanza para reencontrarse con el poder del silencio y con ese espacio interno que aparece cuando el sistema nervioso se regula. Y el sistema nervioso se regula de una sola forma: en contacto con la naturaleza.
Eukaria todavía se está escribiendo. Esta historia sigue cada vez que alguien decide formar parte.